Código

Quieres conectarte con otra tú,

otra que sea aquello que no alcanzas.

Cuanto más tratas de alcanzar a la otra tú

más perdida te sientes,

¿por qué será?

 

Quieres buscar citas profundas e inteligentes

para tu libro,

solo que aún no tienes libro,

no tienes ni la trama

porque “curiosamente” ya todo está escrito.

 

Hay un código no escrito, por lo visto,

que dice que a nadie le importa leer

sobre mazorcas de maíz recién cogidas

que se comen a puros bocados de vida.

 

Que nadie en el mundo pagaría un duro

por saber cómo trepas descalza por

estas montañas que tanto amas,

cómo te lanzas a la poza perfecta

y aguardas al atardecer con un melocotón y una nectarina.

 

También curiosamente,

ese código cada cual lo adopta

a sus propios miedos.

Digámoslo claro,

el código de las excusas.